Los días mediocres

Entro a trabajar a las 14.00 en la otra punta de un Madrid a 40 grados. Por la mañana he empleado las horas disponibles en: estirar, hacer recados, recoger la casa, desayunar, preparar la cena que llevaré en un tupper y planchar. Después me he duchado, vestido y me he chutado con enantium porque tengo… Seguir leyendo Los días mediocres